¿Qué parámetros del agua de la piscina debemos controlar?


Para el mantenimiento de la piscina y que esté en el mejor estado posible es importante conocer qué parámetros del agua debemos medir de forma periódica para realizar los ajustes necesarios en caso de no obtener los valores correctos. El agua se altera fácilmente por efecto de las condiciones meteorológicas, uso continuado, estado del filtro, etc.

Aquí te explicamos cuáles son los principales parámetros del agua que se recomienda medir, por qué, qué resultado es el correcto y como corregir las desviaciones.

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Cloro

El cloro es el principal desinfectante utilizado en el mantenimiento de la piscina. Lo que hace básicamente es eliminar mediante oxidación las bacterias y otras materias orgánicas existentes en el agua. Al añadir el cloro al agua se produce una reacción química que nos dará el ácido hipocloroso, que es el producto realmente desinfectante.

A la hora de medir la concentración de cloro es importante distinguir entre las diferentes formas activas del cloro presentes en el agua ya que no todas son igual de beneficiosas para la desinfección:

Los medidores de cloro suelen medir:

1) El cloro total. Mide la concentración total de cloro tanto en su forma desinfectante como en su forma degrada. Por sí misma, no es una medida de gran utilidad. En todo caso, en condiciones normales de correcto funcionamiento, debería tener un valor alrededor de 1,5 ppm (partes por millón).

2) El cloro libre. Mide la concentración del cloro útil, funcionando correctamente, en condiciones normales de pH. Debería estar entre 1,0 y 2,0 ppm (partes por millón)

3) El cloro residual o combinado. Mide la concentración de las cloroaminas, es decir, la parte del cloro que ya no hace efecto desinfectante. Su valor máximo debería ser 0,2 ppm (partes por millón).

La suma de cloro libre más cloro residual es el cloro total. Algunos aparatos miden el cloro total y uno de los otros dos. Por diferencia, obtendríamos el tercero.

pH

Es un valor que indica si una sustancia es ácida o básica. En el caso del agua de piscina el pH debe oscilar entre valores de 7,2 y 7,6. Cuando se altera y no corresponde a estos valores puede producir problemas como enturbiar el agua, disminuir el poder desinfectante de productos clorados o irritaciones a los bañistas, es decir, que es uno de los parámetros del agua que no hay que descuidar.

Si tenemos el nivel pH alto debemos bajarlo con un Minorador de pH (granulado o líquido) en la dosificación indicada en el producto.

Si tenemos un nivel pH bajo debemos subirlo con un Incrementador de pH (granulado o líquido) en la dosificación indicada en el producto.

como medir los parámetros del agua de la piscina

Ácido cianúrico/isocianúrico

El cloro en pastillas lleva un estabilizante que es el ácido isocianúrico. Es un estabilizador del cloro que aumenta su permanencia frente a la radiación solar, pero que se acumula en el agua disminuyendo la capacidad desinfectante del cloro. Por lo que, en tratamientos de cloración, es muy importante controlar su concentración ya que puede provocar que el cloro que se añada a la piscina sea totalmente inútil. Por otro lado la única forma de eliminar el ácido cianúrico es renovar el agua. Se recomienda que los niveles de ácido cianúrico no superen las 75 ppm (partes por millón).

Dureza

Entendemos por dureza la cantidad de sales de calcio y magnesio disueltas en el agua. El grado de dureza del agua será mayor cuanto más magnesio y calcio haya disuelto. En España el agua suele ser más bien dura.

El valor ideal oscila entre 150 y 250 ppm. Un agua excesivamente dura puede provocar incrustaciones calcáreas, aguas turbias y perjuicio para los circuitos del agua. Lo normal es que tengamos que disminuir la dureza, lo que podemos hacer con un Antical.

Alcalinidad

La alcalinidad nos indica la cantidad de sustancias alcalinas (carbonatos, bicarbonatos e hidróxidos) que existen en el agua. Actúa como reguladora del pH del agua. Así una alcalinidad adecuada nos asegura un mejor control del pH y menos alteraciones de éste.

El valor ideal se sitúa entre 125 y 150 ppm. Para modificar esta alcalinidad realizaremos el mismo tratamiento explicado en el caso del pH. Podemos aumentar la alcalinidad con Incrementador de Alcalinidad y podemos disminuirla con Ácido clorhídrico.

Bromo

Es un desinfectante utilizado sobre todo en piscinas de agua caliente y spas. Tanto la forma libre como la forma combinada de bromo desinfectan el agua y ayudan a mantenerla limpia y clara. Por este motivo podremos medir directamente la concentración de bromo total.

El valor ideal se sitúa entre 3 y 5 ppm (partes por millón) en piscinas y entre 4 y 5 ppm (partes por millón) en spas.

Oxigeno activo

Este sistema es seguramente la forma más limpia, sana y ecológica de mantener el agua de la piscina limpia y transparente. Debido a la volatilidad del producto se debe añadir de forma continua y rigurosa.

El valor ideal es de 2 ppm (partes por millón).

Sal

Este producto se utiliza en piscinas que generan la desinfección del agua a través de la electrólisis de cloración salina. El valor ideal de sal se encuentra entre 4.000-6.000 ppm (partes por millón). Para aumentar nuestra concentración solo será necesario añadir sal para piscinas directamente a nuestra piscina. En cambio si queremos disminuir nuestra concentración de sal deberemos cambiar parte del agua por otra nueva.

Podemos controlar todos estos factores mediante los diferentes aparatos de medida y control de los valores del agua.